martes, 21 de junio de 2011

La breve historia de la República Popular de Villena (III) (Última parte)


Para quien pensase que toda esto iba a acabar siendo un sueño del pasado como el final de Los Serrano ¡No! Tras las emocionantes 1ª parte (LEER) y 2ª parte (LEER) presentamos aquí la 3ª parte de nuestra historia oculta...


Parte III:
La República es derrocada

Dada la crisis gubernamental, la cada vez mayor presión internacional y la amenaza de las bombas españolas sobre suelo villenense, la Guardia Popular Villenense cesa su ocupación sobre Biar el día 10 de enero de 1976. Dos días después, aprovechando el desconcierto y el caos TRIGUICO propone a su líder como nuevo Presidente de la República, desatándose la guerra interna entre ACHO y TRIGUICO.

La noche del 12 al 13 de enero, los funcionarios yeclanos instalan en la frontera entre Yecla y Villena unos megáfonos de superpotencia bestial. Aprovechando el aislamiento sufrido tras la declaración de independencia, se transmiten mensajes desmoralizadores para el pueblo villenero. Frases como "los libricos están muy buenos", "el vino de Yecla es mejor que el Arcabucero y el Gachamiguero juntos" o "nuestra torta de gazpacho no hace bola" acaban en unas horas con la moral de la resistencia en Villena. Para colmo el grupo armado BAJOCA sigue exigiendo la disolución de la república y dirige un último ataque, esta vez a la población, trucando con bombetas todos los cigarrillos en circulación dentro del término municipal villenense. Esto crea un caos entre los fumadores de la ciudad, que en aquel momento suponía un 60% de la población. Tampoco los dirigentes de la República pueden fumar tranquilos, aumentando los nervios y creando aún más tensiones internas. Al final de aquél fatídico día, el Katakí se agota. La situación es desesperante.

Megáfonos en la frontera de Villena con Yecla

Katakí agotado

El día 14 de enero una triste noticia sacude al pueblo revolucionario villenero. La banda armada BAJOCA, en un inesperado comunicado por carta, informa que acaba de asesinar al Presidente Muñoz-Farra. Las calles se pusieron de luto en aquella tarde lluviosa, el cielo villenense lloraba desconsoladamente la pérdida de su libertador y advertía, con sus nubes, que otros tiempos más oscuros estaban a punto de llegar. Horas después, Adolfo Suárez, que por entonces era uno de los candidatos más fuertes para hacerse con la presidencia del gobierno español, anuncia una rueda de prensa. La expectación en la ciudad-estado es enorme ante lo que acabó conociéndose como la declaración del amago...

Suárez y la "declaración del amago"

Tras el comunicado de Suárez, el asesinato del Muñoz-Farra quedaba legitimado internacionalmente, así como el estado villenero quedaba totalmente debilitado. Ante esta situación, Roy de Sealand ofrece una vez más su apoyo enviando a su ejército SecurDisco, S.L. a la Plaza de Santiago para defender el ayuntamiento y la autonomía gubernamental de la República. Poco después el ejército español comienza una intervención militar enviando 2 tanques a suelo villenense. La misión cuenta con el beneplácito de Estados Unidos, que desde su base militar de Rota ofrecería su ayuda en caso necesario. El avance de las tropas españolas se sucede durante los días 16 y 17 de enero, bombardeando enclaves de la resistencia villenera. Cae la Torre del Orejón y la principal torre del Castillo de la Atalaya. La República está herida de muerte.
SecurDisco S.L. (ejército de Sealand) defendiendo la Plaza de Santiago


El Castillo de la Atalaya es bombardeado

Finalmente, la madrugada del 17 al 18 de enero, los agentes de la Policía Nacional de Yecla entran en el Ayuntamiento de Villena. Las banderas de la República Popular de Villena son quemadas y es impuesta la bandera española. El mismo día 18 se ordena la celebración de una gran manifestación en favor del nuevo régimen político. Una gran imagen de Juan Carlos I preside la Avenida Constitución, el pueblo dice a grito pelao "¡Viva el Rey!".

¡Viva el Rey!

Tras la derrota republicana y con el fin de evitar nuevas revueltas, Yecla presenta el llamado Plan Panojo. El plan se dividía en varios puntos. Punto 1: todos los ciudadanos de Villena deberán pasar por el cuartel de la Policía Nacional en Yecla para gestionar su Documento Nacional de Identidad, así se tendrá un control exhaustivo de los habitantes de la zona. Punto 2: queda terminantemente prohibido usar la palabra acho, que será sustituida por zagal o zagalico. Punto 3: el nuevo gobierno villenense será formado por los dirigentes de la Junta Central de Fiestas y un delegado del Ministerio del Interior español. Punto 4: queda terminantemente prohibido hablar sobre la República. Punto 5: quedan terminantemente prohibidos los partidos políticos de tendencia terrorista, especialmente ACHO y TRIGUICO.

Todos los puntos fueron aprobados por el gobierno español, si bien el punto 2 fue el único no cumplido por los villeneros. Para el punto 4 o pacto de silencio, se propuso que si alguien cometía el error de hablar de la República se le sancionase con un castigo quirúrgico. Éste consistía en la extirpación de la glándula de la gachamiga, gracias a la cual todo villenero es capaz de disfrutar de su sabor. Tal invento fue desarrollado por la Unión Soviética y vendido a los Estados Unidos por un módico precio...

Borisovich y sus inventos

Estos acontecimientos trajeron consigo un prudente lavado de información en los libros de historia: se borra cualquier atisbo de República Villenera, se manda a hacer puñetas a la familia de Muñoz-Farra, se hace creer que la Torre del Orejón cayó mucho antes, se reconstruye con última tecnología estadounidense la torre caída del Castillo de la Atalaya y se oculta cualquier rastro de la obra, etc.

Así pues, villeneros, con esta mirada atrás a nuestra historia, sin tapujos, sin censura, podemos encarar el futuro con entereza, orgullo y satisfacción. Ole sus huevos revolucionarios. Un abrazo a todos, camaradas. Caticus nemini parcetur.

Y forever es para siempre en inglés.